Project Details
Project Abstract (max 300 words)
El presente proyecto tiene como objetivo evaluar el impacto del Decreto Supremo N° 004-2018-MINEDU (Lineamientos para la Gestión de la Convivencia Escolar, la Prevención y la Atención de la Violencia Contra Niñas, Niños y Adolescentes) en la efectividad de la atención de casos de violencia escolar a través del Sistema Especializado en reporte de casos sobre Violencia Escolar (SISEVE). Este buscará concretarse a través de la metodología de investigación cuasiexperimental y específicamente la técnica denominada Diferencia de diferencias (DID). Esta es ideal para experimentos no naturales, como es el caso de decretos asociados a políticas públicas, buscando comprobar el efecto causal de estas intervenciones a través de las diferencias en las variaciones tanto del grupo control y experimental, asociadas a la intervención, identificando y controlando factores constantes que podrían afectar los resultados. Los datos se obtendrán desde la base administrativa del SISEVE que incluye data de 8,000 a 10,000 instituciones educativas a nivel nacional. El grupo de tratamiento serán las instituciones educativas que implementaron completamente los protocolos del D.S. 004-2018-MINEDU, en tanto el grupo control serán aquellas que no o los implementaron de forma incompleta. Los resultados permitirán un análisis específico del impacto del decreto Supremo N° 004-2018-MINEDU, en atenciones por tipo específico de agresión y de manera diferencial por aspectos demográficos; lo que permitirá discusiones y reflexiones acerca de los puntos que, en políticas de este tipo, deben considerarse, sostenerse o replantearse para lograr la efectividad proyectada de estas intervenciones.
Problem
La violencia escolar en el Perú sigue siendo un problema estructural que afecta la seguridad, el bienestar y el desarrollo integral de niñas, niños y adolescentes. A pesar de los avances normativos —como el Decreto Supremo N.° 004-2018-MINEDU, que estableció lineamientos para la gestión de la convivencia escolar y la atención de la violencia— y de la implementación del Sistema Especializado en reporte de casos sobre Violencia Escolar (SISEVE), la magnitud de los casos reportados evidencia que la respuesta institucional aún es insuficiente. Entre 2013 y 2025, el SISEVE ha registrado más de 43,000 casos, con predominio de violencia psicológica (40.9%) y física (40.5%), aunque con un preocupante aumento de la violencia sexual en los últimos años.2-3
Este panorama refleja un problema central: la brecha entre la existencia de marcos normativos y la efectividad real de su implementación en las escuelas. Si bien el D.S. 004-2018-MINEDU planteó protocolos diferenciados según el tipo de violencia, la evidencia sobre su efectividad es escasa. A nivel internacional, las revisiones sistemáticas muestran que los programas escolares de prevención de violencia suelen tener efectos pequeños y poco consistentes.4 En el contexto latinoamericano, las evaluaciones rigurosas son todavía más limitadas, lo que restringe la formulación de políticas educativas basadas en evidencia.5-6
En el Perú, la literatura ha documentado los efectos negativos de la violencia escolar en el rendimiento académico, la salud mental y la permanencia educativa.7-8 Asimismo, estudios han identificado la relación entre la victimización escolar y factores sociales y familiares.9-10 No obstante, las investigaciones existentes suelen apoyarse en diseños descriptivos o correlacionales, sin aprovechar plenamente la riqueza de bases de datos administrativas como el SISEVE, que ofrece seguimiento longitudinal y cobertura nacional.11
El nicho de necesidad insatisfecha se encuentra, por tanto, en la falta de evaluaciones de impacto robustas sobre políticas de convivencia escolar en el Perú. Las metodologías cuasi-experimentales, como las diferencias en diferencias, ofrecen una oportunidad para estimar efectos causales con mayor validez.12-14 Su aplicación a los datos del SISEVE permitiría responder a la demanda de evidencia rigurosa identificada en balances recientes 15-16, contribuyendo no solo a cerrar un vacío académico, sino también a orientar de manera más efectiva los recursos del Estado hacia estrategias que realmente reduzcan la violencia escolar.
Este panorama refleja un problema central: la brecha entre la existencia de marcos normativos y la efectividad real de su implementación en las escuelas. Si bien el D.S. 004-2018-MINEDU planteó protocolos diferenciados según el tipo de violencia, la evidencia sobre su efectividad es escasa. A nivel internacional, las revisiones sistemáticas muestran que los programas escolares de prevención de violencia suelen tener efectos pequeños y poco consistentes.4 En el contexto latinoamericano, las evaluaciones rigurosas son todavía más limitadas, lo que restringe la formulación de políticas educativas basadas en evidencia.5-6
En el Perú, la literatura ha documentado los efectos negativos de la violencia escolar en el rendimiento académico, la salud mental y la permanencia educativa.7-8 Asimismo, estudios han identificado la relación entre la victimización escolar y factores sociales y familiares.9-10 No obstante, las investigaciones existentes suelen apoyarse en diseños descriptivos o correlacionales, sin aprovechar plenamente la riqueza de bases de datos administrativas como el SISEVE, que ofrece seguimiento longitudinal y cobertura nacional.11
El nicho de necesidad insatisfecha se encuentra, por tanto, en la falta de evaluaciones de impacto robustas sobre políticas de convivencia escolar en el Perú. Las metodologías cuasi-experimentales, como las diferencias en diferencias, ofrecen una oportunidad para estimar efectos causales con mayor validez.12-14 Su aplicación a los datos del SISEVE permitiría responder a la demanda de evidencia rigurosa identificada en balances recientes 15-16, contribuyendo no solo a cerrar un vacío académico, sino también a orientar de manera más efectiva los recursos del Estado hacia estrategias que realmente reduzcan la violencia escolar.
| Status | Active |
|---|---|
| Effective start/end date | 1/01/26 → 31/12/26 |
UN Sustainable Development Goals
In 2015, UN member states agreed to 17 global Sustainable Development Goals (SDGs) to end poverty, protect the planet and ensure prosperity for all. This project contributes towards the following SDG(s):
-
SDG 4 Quality Education
Research Areas
- Management and public policies